No sólo
había hecho una fiesta en la casa sin yo estar invitada, si no que se había
montado aquí una orgia de las buenas, el hall estaba repleto de botellas vacías
por el suelo, ropas y mantas enganchadas por las lámparas y mesas, chicas y
chicos medio desnudos y dormidos tumbados en el suelo.
Ha medida que iba pasando hacia el salón me arrepentía de haber ido tan
temprano, de repente pisé algo pegajoso rojo que no quise pensar que era.
Cuando llegue al salón, mi ira aumento cómo nunca lo había hecho.
- ¡¡Danny!!
Un Danny borracho se acercó a mí casi sin poder mantenerse en pie, se tropezó empujándome contra la pared. Acercó a mi oído y me susurro en palabras casi entendibles.
- Dime nena.
Intenté pronunciar palabra, pero gracias al miedo que sentía en ese momento sonaron raro.
- Échalos todos de aquí...
Su mano bajo a mi muslo, empezó a hacer pequeños círculos imaginarios debajo de mi corto pantalón. No me moví, el miedo en ese momento me podía. Deslizó su mano más adentro de mi pantalón hasta que tocó el borde de mi ropa interior de encaje mientras me besaba en cuello. Se me escapó un leve suspiro de mis labios y entonces supe que si no paraba iría a más y no quería que mi primera vez fuese con un borracho. Le empujé con la poca fuerza que yo tenía, él dio un paso hacia atrás y se fue a no sé dónde.
Me coloqué bien los pantalones los cuales se me habían subido un poco, me aclaré la garganta y grité.
Cuando llegue al salón, mi ira aumento cómo nunca lo había hecho.
- ¡¡Danny!!
Un Danny borracho se acercó a mí casi sin poder mantenerse en pie, se tropezó empujándome contra la pared. Acercó a mi oído y me susurro en palabras casi entendibles.
- Dime nena.
Intenté pronunciar palabra, pero gracias al miedo que sentía en ese momento sonaron raro.
- Échalos todos de aquí...
Su mano bajo a mi muslo, empezó a hacer pequeños círculos imaginarios debajo de mi corto pantalón. No me moví, el miedo en ese momento me podía. Deslizó su mano más adentro de mi pantalón hasta que tocó el borde de mi ropa interior de encaje mientras me besaba en cuello. Se me escapó un leve suspiro de mis labios y entonces supe que si no paraba iría a más y no quería que mi primera vez fuese con un borracho. Le empujé con la poca fuerza que yo tenía, él dio un paso hacia atrás y se fue a no sé dónde.
Me coloqué bien los pantalones los cuales se me habían subido un poco, me aclaré la garganta y grité.
- ¡Todo el
mundo fuera de aquí!
Algunos me
escucharon haciendo que se despertasen y me miraran confusos.
- Que os valláis,
son las once de la mañana y la fiesta ya ha terminado.
Se
levantaron mientras refunfuñaban y buscaban sus cosas, luego se iban pegando un
portazo.
Los demás que
quedaban seguían dormidos, la mayoría eran chicas que seguramente estaban
demasiado ebrias.
Me acerqué a
ellos con un palo de fregona que había por el suelo y les empecé a pegar con el
artilugio. Al cabo de un rato se fueron todos menos una chica de pelo largo
rubia, con dos buenas tetas de silicona cubiertos con un sujetador medio roto
de leopardo y con un olor pestilente a alcohol, drogas y tabaco.
Me agaché a
su lado y le tiré un poco de un mechón de su pelo.
- Déjame
puta.
- No soy
ninguna puta a diferencia de ti, y esta es mi casa y vas a hacer lo que yo te
diga.
- No es tu
casa, es la de mi novio Danny.
- Anda, pues
mira cuanto me importa que sea tu novio.
Me levanté y
le cogí de todo su pelo haciéndole levantar un poco la cabeza del suelo, tiré
de ella por todo el hall hasta llegar a la puerta. Ella se quejaba y me decía palabras
para nada bonitas.
- ¡Se lo
diré a Danny!
- Cuando tú
quieras.
Y la dejé en la entrada de la puerta mientras
cerraba la puerta de un portazo.
- Hijo de…
Levanté la
mirada y Danny estaba apoyado en el portón de la puerta que daba entrada al salón.
- No sabía
que una nerd como tu podía hacer eso.
- No soy una
nerd.
- Si que lo
eres.
Se acercó a mí
y yo retrocedí quedándome de espalda a la puerta.
- ¿Y sabes qué
más puedo hacer?
- No sé, dímelo
tú.
Me empezó a
dar pequeños besos por el cuello.
- Esto.
Y patada en
los huevos. Se tiro al suelo con las manos en sus partes doloridas.
- Ni se te
ocurra volverme a tocar, y la próxima vez que me encuentre esto. Llamo a tu
padre y al mío.
***
- ¿Enserio tía?
Que fuerte, menos mal que no fui a la fiesta.
- Puff, cada
día lo soporto menos Susan.
- Es simpático…
- Para ti,
que te has acostado con él.
- Pues lo volvería a hacer. - Puaj, Susan cállate.
- Vale, vale, me ha dicho Jenny que no le coges el teléfono.
- No tenía batería, y cuando le llame no me lo cogió.
- Pues dice que Axel tiene algo muy importante que deciros. Es mejor que vayas a su casa.
- Vale, gracias. Adiós
***
Llegué a la casa de mis amigos, Jenny me abrió con cara preocupada, ella tampoco sabía que nos quería decir.
Nos sentamos en el sofá los tres y Axel empezó a hablar.
- Bueno, quería hablar con vosotras de algo muy importante...
- Venga, nos tienes muy preocupadas.
- Enm... Soy gay y tengo novio.
Yo no supe que decir, pero en cuanto miré a Jenny tuve en que pensar. Ella ya no tendría el final feliz que siempre había deseado junto a Axel.